Estamos
pues ante la posibilidad de cambiar para siempre la política de nuestro país
para pasar de las estiercoleras dónde se revuelcan los puercos esperando su
ración, a un lugar dónde se encuentren personas honorables, decentes y leales
que trabajen con dedicación y sobre todo con amor por Colombia
Cuando era pequeño, mientras veía
las noticias, con frecuencia le preguntaba a mi madre ¿Por qué aquí siempre
ganan los malos? ¿No se supone que deberían ganar los buenos?
En mi cabeza sólo estaba el
ideario de las películas de Hollywood, o tal vez las caricaturas, en las que al
final siempre ganan los buenos; sin
embargo nuestra realidad era bien diferente, un ataque al ejército aquí, una
emboscada allá, un atentado terrorista en una ciudad, una toma a un pueblo con
secuestro de soldados y civiles, un enfrentamiento del ejército con la
guerrilla, donde la mayor cantidad de bajas siempre la ponía el ejército, etc,
etc, etc.
Hablando claramente, la victoria
de los Narco-Terroristas (el mal) sobre el ejército y la institucionalidad
colombiana (el bien) era inminente. Un pueblo acorralado y oprimido por los
actos cobardes y terroristas de las Narco Guerrillas, se refugiaba en el centro
de los cascos urbanos buscando, de alguna manera, un mínimo de protección,
mientras se perdía de las grandes maravillas rurales, la riqueza paisajística,
ecológica y cultural de su gran país.
Un buen día, apareció en la vida
nacional un personaje de origen campesino, hablado coloquial, singular simpatía,
pequeña estatura pero gran carácter. Había aparecido en Colombia la persona que
le daría la vuelta a la historia y a la realidad nacional.
Es claro que hablamos de Álvaro
Uribe Vélez para quien la tarea, casi imposible, de transformar a Colombia no fue
inalcanzable, sino un logro que aún la mayoría de los colombianos recuerda y
agradece.
Sobre la labor heroica del Presidente
Uribe y sus cifras no me detendré, ya han sido suficientemente publicitadas y
quien necesite más pruebas del cambio tangible que logró en sus 8 años de
gobierno, es porque no vivió en Colombia aquel período, estaba muy pequeño, o
por alguna razón su odio lo enceguece y
sólo nota los pequeños puntos negros sobre un gran océano blanco.
Compatriotas, difícilmente se
repetirá en la historia un acontecimiento similar al que estamos por vivir en
nuestro país. Quedó demostrado que las tesis que propuso Álvaro Uribe Vélez
para gobernar el país funcionan, y de qué manera! Lograr un giro de 180° de país fallido a líder
de la región en tan sólo 8 años, y aun con el agravante del terrorismo aliado
al narcotráfico, no es poca cosa.
Ahora bien, eso fue apenas un
pequeño bocado, podríamos decir que fue la entrada. Posterior a eso, por situaciones que sólo en
el futuro comprenderemos, Álvaro Uribe Vélez y sus seguidores fuimos engañados,
pero no vamos a llorar más sobre la leche derramada, vamos a levantar la cabeza
y mirar al frente. Al proyecto político
del Expresidente Uribe le hacían falta unas bases firmes, unas bases depuradas,
un equipo de trabajo comprometido con el país y no con el poder. Y eso es lo que tenemos ante nosotros.
Lo que el Expresidente Álvaro
Uribe nos propone ahora es pasar de la entrada al plato fuerte. Ya nos dio una
prueba de cómo puede ser una Colombia gobernada y regida por sus políticas (la
cual aprobó más del 80% de Colombia), en buena hora tenemos como compararla con
la fallida política tradicional de favores políticos, burocracia, derroche,
desconexión con el pueblo y por supuesto mermelada. Es sólo mirar atrás Gaviria, Samper, Pastrana
y ahora Santos, todos unos gobiernos pobres, mediocres; cuando no, ladrones y
corruptos.
El proyecto del Centro
Democrático es un proyecto para inmortalizar las políticas de Álvaro Uribe,
pasar del Caudillismo a un partido que personifica ese amor, esa abnegación y
dedicación con la que se debe trabajar para lograr un mejor país. Si bien la
lista no es perfecta, y comprendo que a algunas personas se les despierten
inquietudes con 3 o 4 personas que irían al congreso, si se mira el macro del
proyecto, es un proyecto limpio y renovado. La gran mayoría de estos
Colombianos son ilustres desconocidos, personas que desde sus áreas han
trabajado silenciosamente por el país y no por mover maquinarias políticas, de
hecho no vemos allí delfines ni personajes que se ufanen por contar con X
cantidad de votos. Acá lo que se ha
buscado es sin duda, renovar el congreso de Colombia para pasar de un círculo
vicioso, dónde siempre se eligen los mismos apellidos o sus ungidos, a un
círculo virtuoso dónde el gran compromiso sea trabajar por Colombia.
Estamos pues ante la posibilidad
de cambiar para siempre la política de nuestro país para pasar de las
estiercoleras dónde se revuelcan los puercos esperando su ración, a un lugar
dónde se encuentren personas honorables, decentes y leales que trabajen con
dedicación y sobre todo con amor por Colombia.
La historia está por cambiar.
@JuMaJaRa
Totalmente de acuerdo y lamentable q' haya personas q tengan tan mala memoria, no se necesita haberlo vivido, yo no vivi la época de la violencia en los años 50 pero he leído al respecto y lo he sentido como si hubiese estado allí, la presidencia de Uribe es difícil de olvidar para los q' vivimos el antes y el durante, pasamos del caos total a una tranquilidad merecida por nosotros y tuvimos un presidente q' se untó de pueblo y por sobre todo ama su patria. Muy buen artículo
ResponderEliminarCon alegría y respecto manifiesto mi percepción del Gbno del Dr Uribe; Estoy seguro y sin temor a equivocarme que la raíz de sus triunfos se centra en un principio divino, principio que da origen al Orden y sus derivados como es la AUTORIDAD, la cual es Dios y de Él proviene lo que nos reviste de su respaldo y compañía cuando en ejercicio de su ejecución la hacemos respetar. Fue lo que hizo el gran Colombiano hacer valer la AUTORIDAD que Dios puso sobre Colombia la cual esta en cabeza del presidente para mantener el orden, la disciplina, armonía y prosperidad, delegación que el Dr Uribe bien ejerció, agregando buena porción de Amor que se traduce en constancia y dedicación. Entonces concluyo que por tal labor Dios estuvo y respaldo dicho trabajo que hoy las encuestas y reconocimiento lo ratifican.
ResponderEliminarCon agrado Lizardo Casadiegos
Felicitaciones a Juan Manuel Jaramillo, por tan importante escrito, donde toca el meollo del cambio definitivo, del paso del aperitivo al plato fuerte. La historia política de Colombia, definitivamente, debe ser partida en dos: antes y después de Alvaro Uribe Vélez. Antes se disputaban los partidos el poder y corrían detrás del lider de cada partido,Llamados presidente del Partido L... ó presidente del Partido C... y todos sabían que por esos 4 años les darían Ministerios,Embajadas,etc.,etc., sin tener la preparación adecuada, eso no importaba, solo importaba ser del partido,amigo o familiar del Presidente o los Ministros ya nombrados. Con Alvaro Uribe en el primer periodo y aun en el segundo periodo, llegaron muchos oportunistas que estaban acostumbrados a cambiar de partido o de líder, sin importar, pus iban detrás de las dádivas y el poder de repartir, puestos, siendo de difícil transito para el Alvaro Uribe por no conocerlos bien y haber confiado en sus cualidades; Como resultado de esa confianza, es que se ha visto involucrado en varios episodios que algunos, deshonestos, cometieron por sus inclinaciones a lo fácil o anti-ético. Juan manuel Santos,uno de ellos y talvez el peor, traicionó, no solo a Alvaro Uribe Vélez en su confianza, sino, a mas de 9 millones de Uribistas que votamos por el. Hoy, con la tarea aprendida y la juventud preparada, es una etapa, nueva y mucho mas importante, porque la clase politiquera, aprovechada, oportunista, quedará refundida entre los de siempre y el fresco Centro Democrático llevará al poder, tanto del Congreso, como a los Ministerios, Embajadas, y a la Presidencia a lo mejor y mas puro del Uribismo. Esta transformación, comienza ya y es para siempre!
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