Con gran determinación los colombianos hemos rechazado
la fraudulenta elección de Nicolás Maduro en Venezuela auspiciada además por
Tibisay Lucena, actual rectora del CNE (Consejo Nacional Electoral) de ese
país. No hemos ahorrado esfuerzos ni tiempo para denunciar el atropello que
sufrió nuestro pueblo hermano, esto resalta, sin duda, que somos un país con
una gran vocación democrática por lo cual quiero llamar la atención sobre un
punto muy delicado que seguramente por desconocimiento hemos dejado pasar:
Tal vez pocos estén enterados que
en Octubre de 1985, es decir un mes antes del asalto terrorista al Palacio de
Justicia, miembros de la Escuela de Infantería detuvieron en Zipaquirá a unos
guerrilleros del M-19, entre los que se encontraba Gustavo Petro, portando
armas de uso privativo de las FFMM.
Estos terroristas fueron juzgados
por el delito de Porte Ilegal de Armas y al actual alcalde de Bogotá le
correspondió una pena de 18 meses de prisión. De esta manera Petro fue
destinado a la cárcel nacional Modelo donde permaneció durante varios meses
luego de los cuales fue trasladado, al parecer por mala conducta, a la
cárcel de Ibagué. Allí permaneció casi un año y posteriormente regresó a la
cárcel Modelo de Bogotá. A su regreso el abogado Barrios Mendivil (Miembro del
CAJAR para sorpresa de pocos) pidió una rebaja de penas para su defendido
logrando una rebaja de dos meses con lo cual el Comandante “Aureliano” quedó en
libertad.
Si bien Petro no estuvo en los
hechos del Palacio de Justicia, por encontrarse detenido, una juez determinó su
participación en el planeamiento del asalto y por ello lo acusó formalmente
ante el Juzgado segundo penal especializado donde él mismo aceptó sus culpas
como autor intelectual y pidió amnistía, la cual le fue concedida por varios
delitos cometidos por el M-19 en los hechos del Palacio de Justicia, sin
embargo no pidió ni hubo amnistía y/o indulto por el delito de porte ilegal de
armas, por el cual había sido capturado antes de los hechos del Palacio de Justicia,
y además porque ya había pagado la pena. Por lo anterior es claro que Gustavo
Petro no podría ser Alcalde de Bogotá.
¿Se ha sentido usted atropellado e
indignado por el resultado electoral en Venezuela y la actuación de Tibisay
Lucena? Permítame decirle que eso a nosotros ya nos sucedió y ni cuenta nos
dimos.
Con
las inhabilidades que pesaban sobre Gustavo Petro se debieron cometer unas
irregularidades muy similares a las cometidas en Venezuela, guardando las
proporciones claro está, para lograr que éste llegara a ocupar la Alcaldía
Mayor. Fue así como por medio de Adelina Covo (La Tibisay colombiana),
expresidente del CNE y a quien señalan de estar recibiendo una millonaria
pensión ilegal (Señalan a Adelina Covo de recibirpensión ilegal/ El Universal),
el Consejo Nacional Electoral avaló y dio vía libre para que Gustavo Petro no
tuviera impedimentos para ejercer como alcalde.
No me llama sobre manera la atención que esta mujer haya decidido
posteriormente adherirse a la campaña de Petro, como lo muestra el siguiente
video (Link),
lo que si me extraña es que sea tan caradura de salir a decir que lo que
deseaba era “acabar de una vez por todas con la corrupción que es el peor
cáncer que tiene hoy la ciudad de Bogota…”
Colombianos,
se avecinan las elecciones presidenciales del 2014 y la pregunta es, ¿si esto
ya sucedió una vez, que garantías tenemos los electores que un fraude similar o
mayor no se repita para favorecer al actual Gobierno?
Esta
señora Covo claramente prevaricó y a pesar de ello, hasta el día de hoy, no hemos
visto que se le abra algún proceso o como mínimo se le haga bulla al asunto. Mientras
tanto Petro sigue acabando con la capital colombiana al tiempo que dicta
cátedra de buen gobierno y conductas pacíficas.
@JuMaJaRa