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03 junio, 2014

LA TAL DICOTOMÍA, NO EXISTE!

Imagen tomada de http://radiomacondo.fm





¿Quién dijo que usted era la paz? ¿Quién dijo que Colombia está sumida en una guerra?

¿Podría responderme esas dos preguntas señor Presidente?

¿En qué momento Colombia se volvió un campo de batalla, dónde nos estamos matando unos a otros?

Queridos lectores, a estas alturas del partido una gran cantidad de pensamientos y sentimientos me nublan la cabeza y me dificultan, más que nunca, escribir un artículo. ¿Cómo organizar tantas ideas en tan corto espacio?

Intentaré, sin mucho preámbulo, poner todos mis pensamientos y sentimientos organizados de manera sencilla y en palabras simples.

Tenemos un Presidente obsesionado con una reelección que, definitivamente, no le pertenece. El candidato-Presidente ha apelado a toda clase de mañas y trapisondas, buscando la caída de su contrincante y la simpatía de un pueblo que se encuentra más apático que nunca, irónicamente gracias a él mismo.

El daño que Juan Manuel Santos ha hecho a la democracia colombiana es inconmensurable; su estilo mafioso, de arreglar todo con dinero y regalos, ha logrado erosionar la poca cultura democrática que tenemos en este país, dónde, la predominante pobreza, hace que los votos se muevan caudalosamente a quien más regale y no a quien mejores propuestas tenga para solucionar los problemas de raíz.

No contento con lo anterior, el Presidente ha sumergido al país en una falsa dicotomía en la que supuestamente deberemos elegir entre la paz o la guerra.

No, en Colombia NO estamos en guerra, nosotros vivimos bajo una amenaza terrorista de varios grupos delincuenciales, que no conocen límites, y que además hace mucho perdieron sus ideales (si es que alguna vez los tuvieron). Esos grupos Narco-Terroristas se enfrentan con la fuerza pública, con el poder del estado que, por mandato constitucional, debe proteger a cada colombiano.

En Colombia no estamos librando una guerra por conquistar un territorio, o porque estemos divididos por diferencias en ideales, por el contrario, las FARC y estos grupos terroristas nunca han gozado de popularidad y prueba de ello se refleja en las encuestas dónde no marcan más de un 2%.

Yo no veo en Juan Manuel Santos calidades, ni siquiera parecidas, a las de la Madre Teresa de Calcuta o del célebre Mahatma Gandhi, cómo para pensar que él es la paz. De hecho veo todo lo contrario, su campaña sucia, sus discursos insultantes y sus comerciales desagradables muestran su bajeza. ¿Cómo creerle a Santos que es la encarnación misma de la paz, cuando en un audio que salió a la luz pública el día de hoy lo escuchamos hablar de su campaña en términos de guerra, artillería y municiones? ¿Es ese el lenguaje de un pacifista? Permítanme dudarlo.

No nos dejemos envolver en ese discurso de “los de la paz” y “los de la guerra”, que nada tiene de cierto. Por el contrario unámonos en torno al candidato de las propuestas, apoyemos a Oscar Iván Zuluaga que ha demostrado tener las cualidades y el conocimiento necesario para gobernar este país, no permitamos que la publicidad negra del actual mandatario siga minando nuestra confianza. A Santos le dimos la oportunidad hace 4 años y la desperdició, démosle ahora la oportunidad a Zuluaga que con seguridad no nos defraudará.

Puntilla: Apoyo la idea de que quien aspire a la reelección no debería tener derecho a hacer campaña, sus obras deberían hablar por sí mismas. 

Son sólo ideas.

@JuMaJaRa

27 noviembre, 2013

SIN CAFÉ NO SOMOS NADA.






Tal vez como mecanismo de defensa para poder sobrellevar la difícil situación que nos ha tocado vivir, seguramente desde mucho antes que el libertador nos librara del yugo Español, los colombianos hemos decidido borrar nuestra memoria histórica o por lo menos hacerla selectiva y creo que por ese motivo Colombia es un país sin memoria.

Se entiende que para tantas tragedias que nos ha tocado soportar nuestros cerebros hayan optado por guardar en un rincón olvidado aquellos recuerdos que se convierten en una carga para vivir, a los colombianos nos ha tocado padecer innumerables tragedias, no solo por la violencia que históricamente nos ha azotado, sino también por fenómenos naturales. Sin embargo con gran valentía hemos continuado nuestra marcha sin perder la esperanza de que algún día todo cambie y podamos vivir tranquilos en nuestro anhelado paraíso.

Lo que no podemos permitir es que nuestra memoria nos falle ante otros hechos que fueron de vital importancia para nuestra vida y para el desarrollo de nuestra economía. No podemos olvidar que en nuestro país, agrícola por naturaleza, hay sectores que han debido llevar sobre sus hombros el peso de la economía nacional cuando las condiciones no le eran favorables al resto de los sectores.

Con gran dolor hemos visto como en los últimos años los cafeteros han sufrido difíciles embates, no sólo por la crisis mundial sino porque se encuentran ante un gobierno indolente que aún no logra comprender sus necesidades y mucho menos conectar con ellos para definir soluciones. 

Juan Manuel Santos no ha querido entender a los cafeteros, y en un afán por apaciguar sus ánimos hasta les regaló tabletas con la esperanza de hacerlos desistir de un justo paro. Qué triste remedio para el sector más importante de la economía agrícola nacional, que no está pidiendo limosnas ni mucho menos, lo único que piden es que en estos momentos de crisis el país les devuelva algo de lo que, en otras épocas de abundancia, ellos dieron a nuestra patria. Ojalá esas tabletas sirvieran para mejorar el precio internacional del café, o para alivianar las deudas de los cafeteros o por lo menos para comprar insumos para la producción, pero se necesitan menos de dos dedos de frente para comprender que eso no sucederá.

Por esos actos incomprensibles de un gobierno con estilo mafioso, dónde todo se soluciona regalando cosas absurdas o prometiendo soluciones billonarias, Juan Manuel Santos fue víctima, en el parque central de Chinchiná - Caldas, de la chiflada más grande que se haya registrado en la historia a un presidente colombiano.

Por otro lado hay que aclarar que difícilmente en el mundo Colombia sea reconocida por algo diferente a su violencia histórica y a la producción de drogas, que Hollywood se ha encargado de difundir con equivocadas apreciaciones; Pero apartando un poco esa imagen negativa a Colombia se le reconoce mundialmente como un gran productor de café de excelente calidad, el  posicionamiento de imagen que se ha logrado es inmenso y no logro entender por qué aún no ha sido explotado. El paradigma erróneo de mezclar nuestro café de alta calidad con cafés importados de baja calidad para venderlo a un precio competitivo hay que derrumbarlo, el café colombiano per-se se podría vender a un precio superior por ser un café de alta calidad y con seguridad el mundo sabría apreciarlo. Por eso es comprensible el dolor que sintieron nuestros cafeteros cuando a un “brillante” ministro del actual gobierno se le ocurrió decir que deberían dejar de quejarse tanto y empezar por reemplazar los cultivos de café por otra clase de cultivos, menuda ocurrencia! 

A este “genio” le haría sólo una pregunta, ¿Cuánto tardaríamos y cuanto nos costaría posicionar una imagen, como la que tenemos actualmente a nivel mundial de la calidad de nuestro café, con otro producto?

Por mucho tiempo los cafeteros sostuvieron al país y en algunas ocasiones cumplieron incluso con tareas que le correspondían al gobierno, como electrificar poblaciones o construirles alcantarillados y acueductos, al día de hoy parece que nada de eso se les reconociera o nadie quisiera recordarlo.

Los cafeteros tienen en frente a la Federación Nacional de Cafeteros, que nació como un organismo para ayudarlos y traerles beneficios, pero en una situación absurda se ha convertido en su verdugo, su mayor obstáculo para poder exportar libremente y su peor enemigo que alberga un cáncer burocrático dónde el despilfarro de dinero en opulentas obras, que nada tiene que ver con su actividad principal, es el pan de cada día. 

Por eso su mayor inquietud es, ¿A dónde han ido los dineros de millonarias transacciones por la venta de empresas y bancos que eran de su propiedad? ¿Por qué la federación nunca revela sus cifras para entender dónde se encuentra el dinero? 

Mientras el presidente de la Federación Nacional de Cafeteros gana más de 50 millones de pesos mensuales, los productores de todo el país pierden grandes sumas de dinero cada que logran vender una carga de café. Y lo peor está por venir para nuestra economía, cuando el próximo año los cafeteros no sean capaces de cumplir con sus obligaciones y pagar las deudas en los bancos, ¿Qué haremos para entonces?

Los colombianos tenemos que recordar que gran parte del desarrollo de nuestro país se lo debemos a los cafeteros y es este el momento para salir a apoyarlos y tenderles la mano hasta que se recuperen y vuelvan a ser el motor de la economía colombiana, como históricamente lo han sido, porque tenemos que entender que sin café no somos nada.

@JuMaJaRa

12 noviembre, 2013

EL PRESIDENTE DESCONECTADO

Foto tomada de semana.com
Juan Manuel Santos se encuentra desconectado del pueblo y sus necesidades, hasta ahora no muestra signos de compenetración con sus gobernados y es por eso que su imagen y aceptación siguen en una caída vertiginosa




Cierta gracia me ha causado cómo los venezolanos de la oposición han apodado a los miembros del gobierno los “desenchufados”, la verdad es que desconozco el origen del apodo pero tal vez sea el mismo que le da el título a este artículo dónde les contaré por qué Juan Manuel Santos es un presidente “desenchufado” o desconectado de las necesidades reales del pueblo.

Si miráramos atrás e hiciéramos un pequeño análisis de los últimos Gobiernos de nuestro país podríamos decir que Cesar Gaviria fue el Presidente de la apertura económica, y en ello se basó su Gobierno. Ernesto Samper fue el Presidente del proceso 8.000, no hay nada que rescatar de su Gobierno. Andrés Pastrana fue el Presidente que se la jugó por la paz, a pesar no haberle salido bien, los colombianos lo elegimos en aquella época para que realizara un proceso de paz con las FARC y esto sirvió para entender que lo que menos le interesa a ese grupo narco-terrorista es firmar cualquier acuerdo que afecte su principal actividad que es el narcotráfico. Álvaro Uribe fue el presidente de la seguridad democrática y gracias a esa seguridad se afectaron positivamente muchos otros importantes indicadores para el país.

Ahora vamos a mirar el caso del presidente Juan Manuel Santos, dónde lo primero que hay que anotar es que se hizo elegir como la persona que le daría continuidad a las políticas del gobierno Uribe, allí lo fundamental era mantener, como mínimo, la seguridad democrática y además existían unos inamovibles para dialogar con cualquier grupo al margen de la ley como por ejemplo el cese de hostilidades.



Todo lo anterior fue traicionado por el actual Presidente que fue elegido con unas políticas y gobierna con otras exactamente contrarias. Esto, además de hablar muy mal del personaje hace un daño terrible a la democracia de nuestro país, pues afecta lo confianza de los electores en los candidatos y sus promesas de campaña. Un buen político, ante todo, debe ser trasparente y guardar siempre coherencia, cualidades que no se destacan en el actual mandatario. 

Juan Manuel Santos se encuentra desconectado del pueblo y sus necesidades, hasta ahora no muestra signos de compenetración con sus gobernados y es por eso que su imagen y aceptación siguen en una caída vertiginosa, y tal vez él sea consciente de la situación y por ese motivo haya decidido invertir miles de millones de pesos en publicidad para destacar los logros de su gobierno, sin embargo, esto no ha sido suficiente pues según la última encuesta de Invamer Gallup el 67% de los colombianos opinan que el país va por mal camino (Cifra que no lo deja muy bien parado).

Este Gobierno además de estar desconectado es un Gobierno mentiroso, nos han querido vender el cuento de haber creado más de 1 millón de empleos y aseguran haber disminuido la cifra del desempleo en casi 1 punto porcentual, al haber bajado de 9,9 a 9,0 en lo que va corrido del año. Un análisis superficial sería suficiente para encontrar lo ilógico de esta cifra, cuando se conoce que la economía se ha desacelerado, que no alcanzaremos la meta de crecimiento para el presente año y además que la industria y el comercio han disminuido al igual que el turismo. Entonces ¿dónde se han generado esos empleos?.  Nos venden una cifra mentirosa pues, según la última encuesta de Invamer Gallup, el desempleo es el principal problema que debe ser resuelto por el próximo Presidente. Este problema representa el 25,2% de los problemas que deben ser resueltos de manera prioritaria, ocupando el primer lugar en la lista.

En tercer lugar se encuentra la corrupción que no cuadra para nada con el ególatra eslogan del país Justo, Moderno y Seguro (JMS que es la sigla que concuerda exactamente con las iniciales del nombre de nuestro vanidoso Presidente), si nos están vendiendo un país justo ¿por qué una de las principales preocupaciones de los colombianos es la corrupción actual?

Por último quiero resaltar que si fuéramos a definir el gobierno de Juan Manuel Santos, podríamos decir que es un gobierno que tiene como principales políticas un proceso de paz, que los colombianos no pedimos, ni aprobamos  y la construcción de viviendas para los más pobres que se ven más como un regalo con el fin de conseguir votos para una reelección que como una convicción del Gobierno.

Estas dos políticas principales contrastan con la última encuesta dónde la guerrilla se encuentra dentro de las primeras 5 preocupaciones de los colombianos, parece un poco ilógico que mientras se dialoga con estos bandidos el pueblo colombiano los sigue sintiendo como un flagelo que necesita rápida solución, esto habla mucho del descuido de la seguridad democrática. Por otro lado la construcción de vivienda popular ocupa un lánguido puesto 14 dentro de los principales problemas a ser resueltos en Colombia y es una de las principales políticas del actual Gobierno.

En resumen, llevamos un año de negociación con la guerrilla y sin embargo ésta sigue siendo de gran preocupación para los colombianos pues, contrario a lo que se pensaría, han incrementado sus actividades criminales y terroristas, y por otro lado aquella política de vivienda para los más pobres, a la que tanta publicidad le han hecho y que han presentado como un tema prioritario, no preocupa a la gran mayoría de los colombianos encuestados pues piensan que este tema no es tan importante en este momento.

Sin duda alguna Álvaro Uribe con un sorprendente 73,2% de favorabilidad, sigue siendo, de lejos, el personaje más querido por los colombianos, esto sumado al repunte de Oscar Iván Zuluaga en las encuestas y al posicionamiento del Uribe Centro Democrático, que aún sin estar constituido se presenta como el principal movimiento político del país, incluso por encima del Partido Liberal, el Partido de la U, el Partido Conservador y todos los otros, nos muestra que el movimiento político encabezado por el exmandatario dará una gran sorpresa en las próximas elecciones, mientras que el “desenchufado” e iluso Juan Manuel Santos sigue soñando con su reelección.

Las elecciones del 2014 están como para alquilar balcón.


Puntilla: Las Fuerzas Militares siguen siendo la institución preferida por los Colombianos, con una favorabilidad del 75.9%, y Juan Manuel Santos aliado con una justicia corrupta sigue intentando acabarlos e igualarlos con los Narco-Terroristas de las FARC. ¿Habrá mayor desconexión con el pueblo?


@JuMaJaRa

29 agosto, 2013

JUAN MANUEL SANTOS TIENE RAZÓN!



Por medio de esa detestable y empalagosa pauta oficial, y además, cada que se pronuncia algún ministro o funcionario del actual gobierno viene a colación una frase que se ha convertido en caballo de batalla de Juan Manuel Santos y esa frase es “Como nunca antes”.

Esta frase ha logrado ofender a algunos exfuncionarios que han visto demeritada su labor pues, según los funcionarios de este gobierno y el propio presidente, todo lo que se está haciendo se realiza “como nunca antes”; es decir, nunca antes había existido quien, por lo menos, intentara realizar las hazañas que está logrando este gobierno. 

El día de hoy, después de largas horas de angustia y zozobra por la situación actual que se vive en el país, y a la que no se le ve una pronta solución, he venido a caer en cuenta que Juan Manuel Santos tiene razón. Ya era hora que por lo menos tuviera razón en alguna cosa, pues no hemos visto sino desatinos y salidas en falso que después maquillan para hacernos creer que no entendimos lo que nos querían decir (porque además somos mentecatos) sino que querían decir todo lo contrario. 

Hoy 29 de Agosto de 2013, COMO NUNCA ANTES el país está paralizado, lo peor es que no hemos tocado fondo y la inercia de esta situación continuará y se hará cada vez peor. Pero que visionario es Juan Manuel Santos, me he tomado el trabajo de preguntarle a varias personas mayores que yo, si tienen memoria de alguna situación similar que se haya vivido en el país en los últimos años y nadie me sabe dar razón, nadie recuerda haber vivido siquiera algo similar, un paro extendido por toda Colombia que amenaza realmente con paralizar todos los sectores del país COMO NUNCA ANTES  y en el que COMO NUNCA ANTES  se han unido los agricultores, los camioneros, los sindicatos, los estudiantes, los profesores y sabrá Dios que más nos espera de aquí en adelante.

Preocupa sobre manera que ante semejante situación las arcas del país están vacías porque COMO NUNCA ANTES  este gobierno derrochó el dinero en pauta oficial y en otras vanidades de nuestro poco popular presidente. 

Ya lo había dicho antes y lo repito, la política de las 100.000 casas gratis me parece desastrosa, no lleva sino a más pobreza, ya que quienes sufren para lograr una vivienda propia podrán ver más fácil hacerse más pobres para que el estado les regale una, y lo peor, ¿para que servirá una casa propia cuando no se tiene empleo (porque la economía y el sector industrial van en picada) y por ende no se tiene alimento? Hasta dónde yo sé ni las paredes ni las puertas ni las tejas sirven de alimento.


Compatriotas, ténganse fino que esto apenas comienza y todavía nos restan más de 300 días con Juan Manuel Santos como presidente.


@JuMaJaRa