Mostrando entradas con la etiqueta Juan Manuel Santos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Juan Manuel Santos. Mostrar todas las entradas

16 junio, 2016

La paz, para quien?


El escandaloso titular de un importante medio de comunicación nacional que dice:
"FARC están preparados para la guerra urbana si fracasan diálogos de paz: Santos"
Me pareció, cuando menos, una amenaza directa a la población colombiana. Y no precisamente realizada por los terroristas, que ya nos tienen acostumbrados a ello. Esta vez la hace, ni más ni menos que, el mismísimo Presidente de la República.

Recuerdan cuando Santos dijo que los medios de comunicación eran una caja de resonancia del terrorismo? Pues hoy la caja de resonancia del terrorismo se encuentra dentro de la Casa de Nariño.

Esta es la hora, después de tanto tiempo de negociaciones en La Habana (Aunque el Presidente prometió un proceso corto, que no sería como los anteriores) en que no sabemos para quien será esta "Paz", si es que así se le puede llamar siquiera.

No se preguntan ustedes, si la paz es tan buena, si es la maravilla que dicen e intentan vendernos, porqué nos tienen que amenazar para que la aceptemos? Porqué el gobierno gasta y gasta dinero en campañas a favor de la paz?
No creen ustedes que un buen proceso de paz sería como cualquier servicio o artículo de consumo que, si es bueno, se vende solo?

Además, cual es el desespero que tiene el gobierno, que mueve al mismo Presidente a amenazarnos y condicionarnos para que aceptemos los acuerdos de La Habana, sin siquiera poder objetar los puntos?

Lo único que hemos visto de todo esto, es que han rodado ríos de dinero ( público por cierto), malgastado en cuanta payasada se le ocurre  a Santos para meternos en el cerebro la idea de la Paz. Dinero que, a propósito, ha quedado en círculos cercanos al gobierno, en lo que se ha convertido en el denominado "Cartel de la Paz", que no es otra cosa que Millonarios contratos, de cuanta cosa absurda se puedan imaginar, para los amigos de esta estafa.

Así que la pregunta que quiero dejar planteada en este artículo es, para quien es la Paz?. El camino de los diálogos ha sido un camino de saqueo del erario público, y el fin del acuerdo a quien beneficiará? Estoy convencido que no será a los colombianos del común, como usted o como yo.

P.D Seguimos en #ResistenciaCivil y recogiendo firmas!
#FirmePorColombia

@JuMaJaRa

03 junio, 2014

LA TAL DICOTOMÍA, NO EXISTE!

Imagen tomada de http://radiomacondo.fm





¿Quién dijo que usted era la paz? ¿Quién dijo que Colombia está sumida en una guerra?

¿Podría responderme esas dos preguntas señor Presidente?

¿En qué momento Colombia se volvió un campo de batalla, dónde nos estamos matando unos a otros?

Queridos lectores, a estas alturas del partido una gran cantidad de pensamientos y sentimientos me nublan la cabeza y me dificultan, más que nunca, escribir un artículo. ¿Cómo organizar tantas ideas en tan corto espacio?

Intentaré, sin mucho preámbulo, poner todos mis pensamientos y sentimientos organizados de manera sencilla y en palabras simples.

Tenemos un Presidente obsesionado con una reelección que, definitivamente, no le pertenece. El candidato-Presidente ha apelado a toda clase de mañas y trapisondas, buscando la caída de su contrincante y la simpatía de un pueblo que se encuentra más apático que nunca, irónicamente gracias a él mismo.

El daño que Juan Manuel Santos ha hecho a la democracia colombiana es inconmensurable; su estilo mafioso, de arreglar todo con dinero y regalos, ha logrado erosionar la poca cultura democrática que tenemos en este país, dónde, la predominante pobreza, hace que los votos se muevan caudalosamente a quien más regale y no a quien mejores propuestas tenga para solucionar los problemas de raíz.

No contento con lo anterior, el Presidente ha sumergido al país en una falsa dicotomía en la que supuestamente deberemos elegir entre la paz o la guerra.

No, en Colombia NO estamos en guerra, nosotros vivimos bajo una amenaza terrorista de varios grupos delincuenciales, que no conocen límites, y que además hace mucho perdieron sus ideales (si es que alguna vez los tuvieron). Esos grupos Narco-Terroristas se enfrentan con la fuerza pública, con el poder del estado que, por mandato constitucional, debe proteger a cada colombiano.

En Colombia no estamos librando una guerra por conquistar un territorio, o porque estemos divididos por diferencias en ideales, por el contrario, las FARC y estos grupos terroristas nunca han gozado de popularidad y prueba de ello se refleja en las encuestas dónde no marcan más de un 2%.

Yo no veo en Juan Manuel Santos calidades, ni siquiera parecidas, a las de la Madre Teresa de Calcuta o del célebre Mahatma Gandhi, cómo para pensar que él es la paz. De hecho veo todo lo contrario, su campaña sucia, sus discursos insultantes y sus comerciales desagradables muestran su bajeza. ¿Cómo creerle a Santos que es la encarnación misma de la paz, cuando en un audio que salió a la luz pública el día de hoy lo escuchamos hablar de su campaña en términos de guerra, artillería y municiones? ¿Es ese el lenguaje de un pacifista? Permítanme dudarlo.

No nos dejemos envolver en ese discurso de “los de la paz” y “los de la guerra”, que nada tiene de cierto. Por el contrario unámonos en torno al candidato de las propuestas, apoyemos a Oscar Iván Zuluaga que ha demostrado tener las cualidades y el conocimiento necesario para gobernar este país, no permitamos que la publicidad negra del actual mandatario siga minando nuestra confianza. A Santos le dimos la oportunidad hace 4 años y la desperdició, démosle ahora la oportunidad a Zuluaga que con seguridad no nos defraudará.

Puntilla: Apoyo la idea de que quien aspire a la reelección no debería tener derecho a hacer campaña, sus obras deberían hablar por sí mismas. 

Son sólo ideas.

@JuMaJaRa

24 abril, 2014

NO HAY MUERTO MALO.



"Respetado" periodista, Alberto Salcedo. Con asombro, y algo de indignación, leí su columna del día 20 de Abril, publicada por el periódico El Colombiano, "GABO Y EL INFIERNO DE LA CONGRESISTA CABAL".

Qué ligero es usted para juzgar a Maria Fernanda Cabal, al hacer esto no es usted diferente de aquellas langostas que impedirán que la otra escape del balde llevándola hasta el fondo de nuevo.

Antes que nada quiero dejar claro que el trino de la Congresista electa Maria Fernanda Cabal me pareció exagerado e irrespetuoso para con la familia del recién difunto. Sin embargo me parece que su columna no tiene lugar y busca usted un protagonismo a costas de una persona y un partido al que los medios disfrutan hacerle matoneo.

Otra aclaración que debo hacerle es que con entusiasmo leí varios libros de García Márquez, siendo Los 12 Cuentos Peregrinos mi predilecto. No obstante, su agradable literatura y su premio nobel, no son impedimento para entender la carencia de amor por Colombia de la que sufría García Márquez.

Quiero que sepa, "respetado" periodista, que en el trino de Maria Fernanda, no veo otra cosa diferente a un profundo dolor de patria, a la vez que un gran amor por Colombia. ¿Quiere que le explique el por qué? Con mucho gusto lo haré.

La congresista Cabal ha sido una aguerrida defensora de los derechos humanos desde hace mucho tiempo, no es como usted, una oportunista que llega a poner sobre la mesa el tema que seguro más vende en el momento, no. A ella le ha tocado vivir en carne propia lo peor de la guerra de nuestro país, ha recorrido a Colombia entera buscando testimonios y pruebas de los crímenes cometidos por la guerrilla y ha sido una abanderada de la defensa de las comunidades vulnerables, cómo por ejemplo la comunidad negra del Bajo Atrato a quienes las FARC, por medio de ONGs y violencia, han desplazado de sus tierras so pretexto de instalar una Zona de Reserva campesina, dónde no exista la autoridad y se dé vía libre al tráfico de drogas. 

Seguramente usted de eso no sabía y no lo culpo, pues Maria Fernanda no es una persona que busca figurar en los medios y por el contrario trabaja incansablemente por estas causas humanitarias al igual que recogiendo testimonios de las decenas de miles de ganaderos secuestrados y/o asesinados a lo largo y ancho del territorio colombiano.

¿Le parece bien si le cuento que las unicas investigaciones sobre víctimas en el sector rural  las hizo Maria Fernanda y las publicó en el libro "Acabar con el Olvido"? Este libro lleva dos ediciones y hoy se constituye en la base de datos más completa que sirve de fuente de información a la unidad de justicia y paz de la Fiscalía General de la Nación con el propósito de esclarecer estos crimenes.

En ese trabajo con las comunidades negras le ha tocado vivir el asesinato de líderes cómo los Blandón padre e hijo y recientemente la “Crónica de una muerte anunciada” de Jesús Adán Quinto a quienes los medios poca importancia dieron. Hay razones y testimonios suficientes para investigar que tanta complicidad o incluso coautoría con las FARC en este asesinato, tiene la organización “Humanitaria” dirigida por unos curas.

¿Recuerda usted quien ha sido el eterno promotor de las FARC en Colombia desde su comienzo?, Fidel Castro, el íntimo amigo de García Márquez a quien además el escritor Colombiano colaboró con información de primera mano. 

Creo que ahora usted podrá entender un poco mejor la profunda tristeza y desespero con el que la congresista Cabal escribió su trino.

Le hago una pregunta señor Salcedo. ¿Acaso no es tan ladrón el que roba, como el que sostiene la escalera? Haber vivido en Cuba y conocer los crímenes y torturas allí cometidos y callar ante el mundo hacen del Nobel colombiano un cómplice. Dice usted que él fue una persona de bien que jamás robó, ni asesinó, ni estafó. Puede que no lo haya hecho con sus propias manos, pero comulgaba con eso.

Por último, el escritor al que Maria Fernanda definió cómo “Indiferente con Colombia”, dejó escuelas y universidades en Cuba y México, no en Colombia. 

Aracataca sólo sirvió como fuente de inspiración para hacerse rico con sus libros, sin embargo, no aportó ni un solo peso para mantener su casa cómo un museo o lugar turístico para generar algún ingreso para aquella pobre población. De hecho esta casa-museo permanece cerrada la mayor parte del tiempo porque no hay recursos para restaurarla y ha sido el mismo pueblo el que ha debido aportar dinero para, de alguna forma, mantenerla en pie.

¿No le parece que la congresista Cabal ha hecho mas por los campesinos de Colombia  con su programa "Una vaca por la paz", que ha entregado mas de 1.800 vacas preñadas a los mas pobres del campo?

Por último, frases como “No quiero saber nada de este puto país” me hacen pensar que tal vez Maria Fernanda Cabal tiene toda la razón.






En hora buena por la elección de esta aguerrida congresista que, con seguridad, dará mucho de qué hablar.

@JuMaJaRa

23 enero, 2014

CIUDADANO, NO SALGA DE CASA


Imagen tomada de Eltiempo.com





Para nadie es un secreto el evidente deterioro en materia de seguridad que se viene presentando en las principales poblaciones del país. Sólo por citar un par de ejemplos, Medellín y Cali, ubicadas dentro de las 5 ciudades más importantes de Colombia, se encuentran también dentro del escalafón de las 50 ciudades más peligrosas del mundo.

Se ha vuelto pan de cada día escuchar de nuestros amigos y conocidos historias de atracos, raponeo, secuestros exprés y hasta homicidios. En ciudades como Medellín se ha llegado a tal extremo que han empezado a circular por las redes sociales una especie de panfleto en el que, aparentemente, un grupo de ciudadanos cansados de la inseguridad se han agrupado para hacer frente a la delincuencia urbana, es decir, para tomarse la justicia por sus manos. Este hecho me parece de mucha gravedad, pues siempre estas acciones salen mal y esos grupos terminan por convertirse en grupos delincuenciales también, que ingresan al bajo mundo que combatían para manejar los negocios de drogas y demás ilícitos.

Como si esto no fuera suficiente, ahora aparece la noticia del nuevo código penitenciario, en la que, al parecer se liberarán entre 8 y 9 mil presos que hayan cometido delitos “menores” y para que se aterre, amigo lector, un nuevo fallo del Consejo de Estado dicta que las estaciones de policía se deben ubicar en lugares donde no pongan en riesgo la seguridad de la población civil aledaña, es decir, fuera de las ciudades y cascos urbanos.

Es una vergüenza que para un gobierno absolutamente incapaz de ejecutar obras y que en más de 3 años no ha logrado la construcción de una sola cárcel, ahora la salida sea liberar a los presos. En consecuencia la población quedará absolutamente indefensa, sin policía y con el agravante de que este será el ejemplo que se dará a quienes aun por miedo a la ley no cometían crímenes, pues finalmente el mensaje que les llegará, es que si usted roba o apuñala a alguien, al final no tendrá problema con la ley porque el Gobierno Nacional es incapaz de manejar, primero la justicia y segundo a los presos.

El nuevo código penitenciario establece que los condenados a menos de 8 años de prisión, sin rebajas y que no tengan antecedentes penales podrán acceder al beneficio de la excarcelación; responsables de delitos contra la administración pública y el Derecho Internacional Humanitario no tendrán este privilegio, como tampoco los condenados por estafa, hurto calificado, extorsión y secuestro, violencia intrafamiliar y sexual y otras conductas graves.

Lo que queda por ver es cuantos guerrilleros serán liberados al ser cobijados por esta reforma, porque no nos llamemos a engaños, en La Habana hace mucho tiempo se están acordando cosas, y no vamos a ser tan ilusos de creer que si esto pasa, ellos se reintegraran a la vida social, por el contrario, saldrán directamente a engrosar las filas de la guerrilla en la selva y a incrementar su poder.

Qué paradoja, mientras negociamos una paz, que nunca le encargamos al presente Gobierno, el país entrega todo y se postra de rodillas; en cuanto el siempre verdugo se fortalece esperando el momento preciso para iniciar otro ataque feroz contra sus compatriotas.

Que la noche nos coja confesados.

@JuMaJaRa

04 diciembre, 2013

RECORDAR ES VIVIR





Dicen que recordar es vivir y, por lo general, esta frase la utilizamos para referirnos a situaciones felices de nuestro pasado que nos encantaría suspender en el tiempo y disfrutarlas eternamente.

En lo personal, debo decirlo, no me alegra estar escribiendo sobre asuntos negativos de nuestro país o de mi ciudad en particular, preferiría poder dedicar estas líneas y este espacio, más que a la crítica, a la construcción de sociedad y cultura desde las acciones de cambio; sin embargo para poder hacerlo es necesario preparar el terreno, pues si este no se encuentra en buenas condiciones todo el trabajo será en vano y todas las ideas y propuestas caerán en saco roto y se perderán para siempre.

Es por esto que debo hacerles recordar, con la posibilidad infeliz de vivirlo nuevamente, un amargo capítulo de la historia colombiana. Por supuesto que me estoy refiriendo al viejo, sonado y refrito proceso 8.000, que nos tuvo hasta la coronilla porque atestó de noticias e información todos los medios de comunicación del país. Pero vaya sorpresa, a pesar de ser uno de los más amargos capítulos que ha sufrido nuestra democracia y de haberse tenido toda la evidencia posible, los responsables nunca fueron judicializados y se pavonean hoy por la más alta sociedad como distinguidas personas que posan de intelectuales y dan opiniones sobre los temas del país sin siquiera sonrojarse. 

Lo más grave de todo es que si no prendemos las alarmas a tiempo este capítulo se repetirá, porque sus principales actores, con el sigilo de un felino salvaje, se agazapan en la maleza y están esperando el momento preciso para abalanzarse de nuevo sobre su presa que, para el caso presente, es nada más que la democracia de nuestro país, la más vieja de Suramérica.

El fin de semana pasado se realizó una convención del Partido Liberal en la cual se determinó que el “Señor” Horacio Serpa, será la cabeza de la lista al Senado de la República por dicho movimiento. ¿Habrase visto semejante atropello a la razón y la dignidad de un país?

En dicha convención posaron alegres y sonrientes 3 personajes funestos para la democracia colombiana, 2 de ellos expresidentes, y todos ligados por graves escándalos en sus hojas de vida. Nos referimos claramente a César Gaviria, que hoy nos venimos a enterar que tuvo en sus manos, 3 días antes de las elecciones presidenciales de 1994, las grabaciones que confirmaban la participación directa del narcotráfico en la campaña presidencial en la cual salió electo Ernesto Samper Pizano. El entonces Presidente Gaviria escondió aquellas grabaciones y permitió que entrara al Palacio de Nariño el más grande elefante que sólo las autoridades del país no vieron.

Fuera de este acontecimiento no hay que olvidar que fue Cesar Gaviria quien construyó La Catedral, un lugar de recreo con ostentosos lujos para “encarcelar” al más peligroso asesino que tuvo Colombia por esos tiempos, el narcotraficante Pablo Escobar. Ese lugar más que una cárcel fue una mansión de recreo y una oficina para dicho narcotraficante, que incluso contaba con una central de telecomunicaciones más avanzada que la de los organismos de inteligencia de aquel tiempo. ¿Cómo pudo un Presidente de la República rendirse a los pies del narcotráfico?

Apareció de nuevo Ernesto Samper, el elefante en persona, el más vergonzoso de los presidentes que hayamos tenido al que incluso los Estados Unidos de Norteamérica le quitó su visa por estar directamente ligado al narcotráfico. Este sínico personaje se sostuvo con su sonada frase “todo fue a mis espaldas” y cuesta bastante creer que entraron a su campaña 15 Millones de Dólares, que al día de hoy continúa siendo una cantidad absurda de dinero, pero hace 20años era todavía más, sin que él lo percibiera. Con los sucios dineros del narcotráfico, habidos con sangre, mutilaciones, asesinatos, secuestros y toda la porquería movida por ese maldito negocio, Samper pudo comprar la justicia y todo lo necesario para que, hasta el día de hoy, siga impune.

La alianza GASS, como la denominó Andrés Pastrana (Gaviria, Samper y Serpa) se complementa con Horacio Serpa, fiel escudero de Ernesto Samper y hoy cabeza al Senado por el Partido Liberal. Este delincuente tiene en su prontuario el transporte de grandes sumas de dinero, en aviones proporcionados por la misma mafia, para diferentes regiones del país. Dinero con el cual se compraron conciencias y votos para lograr el más amargo capítulo de la historia que culminó con la elección de Ernesto Samper como Presidente.

Ahora estos 3 sujetos se presentan como “La renovación y el cambio” en la política colombiana, parece cómico pero lamentablemente es real, y al maravilloso circo se suma el cantinflesco personaje que hoy tenemos por presidente, Juan Manuel Santos, para complementar esta faena. Mejor dicho se alinearon las estrellas para que los colombianos sintamos vergüenza y arrepentimiento por el “Show” que comenzó en el 94 y quiere continuar su función.

Santos ha hecho todo lo posible por ser el personaje más desprestigiado del país, gobierna con el Partido Liberal, revive a los personajes del 8.000, le da vida a una guerrilla moribunda y miente descaradamente al maquillar las cifras de los indicadores nacionales y a todo esto le suma que va por la reelección porque está “haciendo bien su tarea” ¿Será acaso acabar con el país?

Estimados lectores, está en nuestras manos el voto castigo, tenemos en frente la decisión que permitirá revivir las dolorosas épocas del narcotráfico o continuar por la senda de la seguridad democrática que, por 8 años, le dio un enorme impulso al país.  Los colombianos somos de memoria corta y selectiva, pero hay que ayudar a la gente a recordar quienes son los que ahora comandan el Partido Liberal e impedir que cualquier voto se desvíe hacia sus urnas.

Votemos a conciencia por quienes  sean  una verdadera renovación y salvamos a Colombia de caer de nuevo en el abismo.


@JuMaJaRa