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16 junio, 2016

La paz, para quien?


El escandaloso titular de un importante medio de comunicación nacional que dice:
"FARC están preparados para la guerra urbana si fracasan diálogos de paz: Santos"
Me pareció, cuando menos, una amenaza directa a la población colombiana. Y no precisamente realizada por los terroristas, que ya nos tienen acostumbrados a ello. Esta vez la hace, ni más ni menos que, el mismísimo Presidente de la República.

Recuerdan cuando Santos dijo que los medios de comunicación eran una caja de resonancia del terrorismo? Pues hoy la caja de resonancia del terrorismo se encuentra dentro de la Casa de Nariño.

Esta es la hora, después de tanto tiempo de negociaciones en La Habana (Aunque el Presidente prometió un proceso corto, que no sería como los anteriores) en que no sabemos para quien será esta "Paz", si es que así se le puede llamar siquiera.

No se preguntan ustedes, si la paz es tan buena, si es la maravilla que dicen e intentan vendernos, porqué nos tienen que amenazar para que la aceptemos? Porqué el gobierno gasta y gasta dinero en campañas a favor de la paz?
No creen ustedes que un buen proceso de paz sería como cualquier servicio o artículo de consumo que, si es bueno, se vende solo?

Además, cual es el desespero que tiene el gobierno, que mueve al mismo Presidente a amenazarnos y condicionarnos para que aceptemos los acuerdos de La Habana, sin siquiera poder objetar los puntos?

Lo único que hemos visto de todo esto, es que han rodado ríos de dinero ( público por cierto), malgastado en cuanta payasada se le ocurre  a Santos para meternos en el cerebro la idea de la Paz. Dinero que, a propósito, ha quedado en círculos cercanos al gobierno, en lo que se ha convertido en el denominado "Cartel de la Paz", que no es otra cosa que Millonarios contratos, de cuanta cosa absurda se puedan imaginar, para los amigos de esta estafa.

Así que la pregunta que quiero dejar planteada en este artículo es, para quien es la Paz?. El camino de los diálogos ha sido un camino de saqueo del erario público, y el fin del acuerdo a quien beneficiará? Estoy convencido que no será a los colombianos del común, como usted o como yo.

P.D Seguimos en #ResistenciaCivil y recogiendo firmas!
#FirmePorColombia

@JuMaJaRa

03 junio, 2014

LA TAL DICOTOMÍA, NO EXISTE!

Imagen tomada de http://radiomacondo.fm





¿Quién dijo que usted era la paz? ¿Quién dijo que Colombia está sumida en una guerra?

¿Podría responderme esas dos preguntas señor Presidente?

¿En qué momento Colombia se volvió un campo de batalla, dónde nos estamos matando unos a otros?

Queridos lectores, a estas alturas del partido una gran cantidad de pensamientos y sentimientos me nublan la cabeza y me dificultan, más que nunca, escribir un artículo. ¿Cómo organizar tantas ideas en tan corto espacio?

Intentaré, sin mucho preámbulo, poner todos mis pensamientos y sentimientos organizados de manera sencilla y en palabras simples.

Tenemos un Presidente obsesionado con una reelección que, definitivamente, no le pertenece. El candidato-Presidente ha apelado a toda clase de mañas y trapisondas, buscando la caída de su contrincante y la simpatía de un pueblo que se encuentra más apático que nunca, irónicamente gracias a él mismo.

El daño que Juan Manuel Santos ha hecho a la democracia colombiana es inconmensurable; su estilo mafioso, de arreglar todo con dinero y regalos, ha logrado erosionar la poca cultura democrática que tenemos en este país, dónde, la predominante pobreza, hace que los votos se muevan caudalosamente a quien más regale y no a quien mejores propuestas tenga para solucionar los problemas de raíz.

No contento con lo anterior, el Presidente ha sumergido al país en una falsa dicotomía en la que supuestamente deberemos elegir entre la paz o la guerra.

No, en Colombia NO estamos en guerra, nosotros vivimos bajo una amenaza terrorista de varios grupos delincuenciales, que no conocen límites, y que además hace mucho perdieron sus ideales (si es que alguna vez los tuvieron). Esos grupos Narco-Terroristas se enfrentan con la fuerza pública, con el poder del estado que, por mandato constitucional, debe proteger a cada colombiano.

En Colombia no estamos librando una guerra por conquistar un territorio, o porque estemos divididos por diferencias en ideales, por el contrario, las FARC y estos grupos terroristas nunca han gozado de popularidad y prueba de ello se refleja en las encuestas dónde no marcan más de un 2%.

Yo no veo en Juan Manuel Santos calidades, ni siquiera parecidas, a las de la Madre Teresa de Calcuta o del célebre Mahatma Gandhi, cómo para pensar que él es la paz. De hecho veo todo lo contrario, su campaña sucia, sus discursos insultantes y sus comerciales desagradables muestran su bajeza. ¿Cómo creerle a Santos que es la encarnación misma de la paz, cuando en un audio que salió a la luz pública el día de hoy lo escuchamos hablar de su campaña en términos de guerra, artillería y municiones? ¿Es ese el lenguaje de un pacifista? Permítanme dudarlo.

No nos dejemos envolver en ese discurso de “los de la paz” y “los de la guerra”, que nada tiene de cierto. Por el contrario unámonos en torno al candidato de las propuestas, apoyemos a Oscar Iván Zuluaga que ha demostrado tener las cualidades y el conocimiento necesario para gobernar este país, no permitamos que la publicidad negra del actual mandatario siga minando nuestra confianza. A Santos le dimos la oportunidad hace 4 años y la desperdició, démosle ahora la oportunidad a Zuluaga que con seguridad no nos defraudará.

Puntilla: Apoyo la idea de que quien aspire a la reelección no debería tener derecho a hacer campaña, sus obras deberían hablar por sí mismas. 

Son sólo ideas.

@JuMaJaRa

23 enero, 2014

CIUDADANO, NO SALGA DE CASA


Imagen tomada de Eltiempo.com





Para nadie es un secreto el evidente deterioro en materia de seguridad que se viene presentando en las principales poblaciones del país. Sólo por citar un par de ejemplos, Medellín y Cali, ubicadas dentro de las 5 ciudades más importantes de Colombia, se encuentran también dentro del escalafón de las 50 ciudades más peligrosas del mundo.

Se ha vuelto pan de cada día escuchar de nuestros amigos y conocidos historias de atracos, raponeo, secuestros exprés y hasta homicidios. En ciudades como Medellín se ha llegado a tal extremo que han empezado a circular por las redes sociales una especie de panfleto en el que, aparentemente, un grupo de ciudadanos cansados de la inseguridad se han agrupado para hacer frente a la delincuencia urbana, es decir, para tomarse la justicia por sus manos. Este hecho me parece de mucha gravedad, pues siempre estas acciones salen mal y esos grupos terminan por convertirse en grupos delincuenciales también, que ingresan al bajo mundo que combatían para manejar los negocios de drogas y demás ilícitos.

Como si esto no fuera suficiente, ahora aparece la noticia del nuevo código penitenciario, en la que, al parecer se liberarán entre 8 y 9 mil presos que hayan cometido delitos “menores” y para que se aterre, amigo lector, un nuevo fallo del Consejo de Estado dicta que las estaciones de policía se deben ubicar en lugares donde no pongan en riesgo la seguridad de la población civil aledaña, es decir, fuera de las ciudades y cascos urbanos.

Es una vergüenza que para un gobierno absolutamente incapaz de ejecutar obras y que en más de 3 años no ha logrado la construcción de una sola cárcel, ahora la salida sea liberar a los presos. En consecuencia la población quedará absolutamente indefensa, sin policía y con el agravante de que este será el ejemplo que se dará a quienes aun por miedo a la ley no cometían crímenes, pues finalmente el mensaje que les llegará, es que si usted roba o apuñala a alguien, al final no tendrá problema con la ley porque el Gobierno Nacional es incapaz de manejar, primero la justicia y segundo a los presos.

El nuevo código penitenciario establece que los condenados a menos de 8 años de prisión, sin rebajas y que no tengan antecedentes penales podrán acceder al beneficio de la excarcelación; responsables de delitos contra la administración pública y el Derecho Internacional Humanitario no tendrán este privilegio, como tampoco los condenados por estafa, hurto calificado, extorsión y secuestro, violencia intrafamiliar y sexual y otras conductas graves.

Lo que queda por ver es cuantos guerrilleros serán liberados al ser cobijados por esta reforma, porque no nos llamemos a engaños, en La Habana hace mucho tiempo se están acordando cosas, y no vamos a ser tan ilusos de creer que si esto pasa, ellos se reintegraran a la vida social, por el contrario, saldrán directamente a engrosar las filas de la guerrilla en la selva y a incrementar su poder.

Qué paradoja, mientras negociamos una paz, que nunca le encargamos al presente Gobierno, el país entrega todo y se postra de rodillas; en cuanto el siempre verdugo se fortalece esperando el momento preciso para iniciar otro ataque feroz contra sus compatriotas.

Que la noche nos coja confesados.

@JuMaJaRa

14 agosto, 2013

SEIS GRADOS DE SEPARACIÓN (¿O MENOS?)




Foto Tomada de la pág. web de ANNCOL


En una teoría propuesta en 1930 aparentemente por el escritor húngaro FrigyesKarinthy, en un cuento llamado “Chains”, se plantea la hipótesis de los “Seis grados de separación”, esta intenta  probar que cualquier persona en el mundo podría estar conectada a otra persona a través de una cadena de conocidos que no tiene más de 5 intermediarios.

Es decir, usted y yo como simples colombianos que somos, sin mayor influencia ni reconocimiento local o mundial, podríamos estar conectados con el Presidente de los Estados Unidos, con Bill Gates, con Tom Cruise, Jennifer López  o con cualquier otra persona que se le ocurra por medio de solamente 5 personas intermediarias. Probablemente de allí sale el dicho popular “el mundo es un pañuelo” que coloquialmente utilizamos cuando nos encontramos con personas que conocen a nuestros conocidos.

Pues bien, el día de ayer escuchando la magistral exposición de María Fernanda Cabal en La Hora de la verdad, que pueden encontrar en el siguiente link, ENTREVISTA MFC, llegué a la conclusión que en Colombia el crimen está interrelacionado por mucho menos que esos 5 intermediarios, me atrevería a decir que son incluso menos de 2 grados de separación.

Siempre he estado en contra de las ZRC (Zonas de Reserva Campesina) porque considero que como cualquier otro lugar deberían estar custodiadas y administradas por el estado, allí también habitan colombianos que, al igual que nosotros, tienen derechos y deberes para con el país. No le veo sentido a que el único cordón que ate las ZRC al estado sea el dinero que dé el mismo, por medio de nosotros los contribuyentes, para su subsistencia, mientras que para el resto de actividades tienen total autonomía y cero regulación.  No en vano el exministro de agricultura las denominó como "REPUBLIQUETAS" dentro del estado.

Colombia cuenta hoy con 6 ZRC que suman más de 800.000 hectáreas, es una cantidad muy significativa de territorio que, sin embargo, dista mucho de los 9 Millones de hectáreas que pretenden tener las FARC por medio de esta figura.

Ya algunas veces me han dicho que los campesinos merecen vivir tranquilos sin hacer parte del conflicto colombiano, y por esa razón se deben respetar las ZRC; pues para mí al ver los claros vínculos que tienen estos territorios con las FARC, estas zonas jamás deberán ser permitidas y los colombianos debemos oponernos a ellas.

En un breve repaso, basándome en la entrevista que María Fernanda dio a Fernando Londoño, les puedo resumir que fue el M19 el promotor de la ley que en el 94 dio vida a las ZRC, su ideólogo fue un señor Gerardo González, padre de Byron (Jefe del bloque Oriental de las FARC) y suegro del Mono Jojoy. (¿Ven cómo todo está relacionado?)

Para más asombro, queridos lectores, somos nosotros los que estamos financiando estas "REPUBLIQUETAS" disfrazadas de falsos “remansos de paz”, por medio de entidades del estado, como el INCODER.

Es asombrosa la manera como el plan de masas de las FARC entre 2010 y 2014 coincide con los planes del INCODER. Esta información ha sido obtenida por medio de los computadores incautados en varias operaciones militares dónde se han dado de baja a importantes cabecillas del grupo narco-terrorista FARC. Si bien, por obra y gracia de la justicia de este país, el material encontrado en esos computadores no puede ser utilizado como pruebas en ningún caso, ello no quiere decir que la información allí contenida sea falsa.

Es así cómo se ha determinado que las zonas establecidas por las FARC, para ser ZRC, coinciden con millonarios contratos estatales que se han entregado por medio del INCODER. Por ejemplo la Asociación del Valle del Río Cimitarra recibió un contrato por COP $400Millones; ASCAMCAT a través de su socio, el Colectivo de Abogados Luis Carlos Pérez (colectivo que defiende a los “campesinos” detenidos) ha recibido COP $380Millones; Humanidad Vigente, ONG de Puerto Asís, Zona de refugio humanitario (Del cura Javier Giraldo) ha recibido COP $380Millones y como estos, muchos más.

Sabiendo esto, ¿está usted dispuesto a que por medio de los impuestos que usted paga por el dinero devengado con su trabajo honrado y actividades lícitas, se financien estos lugares que no buscan otra cosa más allá que control territorial para las FARC y sus aliados, en lugares donde no puedan ser perturbados por ningún organismo del estado y además de ello se encuentren protegidos y salvaguardados por entidades humanitarias internacionales?

Ay mi querido país, ¿hasta dónde vamos a llegar antes de reaccionar?

@JuMaJaRa