14 agosto, 2013

SEIS GRADOS DE SEPARACIÓN (¿O MENOS?)




Foto Tomada de la pág. web de ANNCOL


En una teoría propuesta en 1930 aparentemente por el escritor húngaro FrigyesKarinthy, en un cuento llamado “Chains”, se plantea la hipótesis de los “Seis grados de separación”, esta intenta  probar que cualquier persona en el mundo podría estar conectada a otra persona a través de una cadena de conocidos que no tiene más de 5 intermediarios.

Es decir, usted y yo como simples colombianos que somos, sin mayor influencia ni reconocimiento local o mundial, podríamos estar conectados con el Presidente de los Estados Unidos, con Bill Gates, con Tom Cruise, Jennifer López  o con cualquier otra persona que se le ocurra por medio de solamente 5 personas intermediarias. Probablemente de allí sale el dicho popular “el mundo es un pañuelo” que coloquialmente utilizamos cuando nos encontramos con personas que conocen a nuestros conocidos.

Pues bien, el día de ayer escuchando la magistral exposición de María Fernanda Cabal en La Hora de la verdad, que pueden encontrar en el siguiente link, ENTREVISTA MFC, llegué a la conclusión que en Colombia el crimen está interrelacionado por mucho menos que esos 5 intermediarios, me atrevería a decir que son incluso menos de 2 grados de separación.

Siempre he estado en contra de las ZRC (Zonas de Reserva Campesina) porque considero que como cualquier otro lugar deberían estar custodiadas y administradas por el estado, allí también habitan colombianos que, al igual que nosotros, tienen derechos y deberes para con el país. No le veo sentido a que el único cordón que ate las ZRC al estado sea el dinero que dé el mismo, por medio de nosotros los contribuyentes, para su subsistencia, mientras que para el resto de actividades tienen total autonomía y cero regulación.  No en vano el exministro de agricultura las denominó como "REPUBLIQUETAS" dentro del estado.

Colombia cuenta hoy con 6 ZRC que suman más de 800.000 hectáreas, es una cantidad muy significativa de territorio que, sin embargo, dista mucho de los 9 Millones de hectáreas que pretenden tener las FARC por medio de esta figura.

Ya algunas veces me han dicho que los campesinos merecen vivir tranquilos sin hacer parte del conflicto colombiano, y por esa razón se deben respetar las ZRC; pues para mí al ver los claros vínculos que tienen estos territorios con las FARC, estas zonas jamás deberán ser permitidas y los colombianos debemos oponernos a ellas.

En un breve repaso, basándome en la entrevista que María Fernanda dio a Fernando Londoño, les puedo resumir que fue el M19 el promotor de la ley que en el 94 dio vida a las ZRC, su ideólogo fue un señor Gerardo González, padre de Byron (Jefe del bloque Oriental de las FARC) y suegro del Mono Jojoy. (¿Ven cómo todo está relacionado?)

Para más asombro, queridos lectores, somos nosotros los que estamos financiando estas "REPUBLIQUETAS" disfrazadas de falsos “remansos de paz”, por medio de entidades del estado, como el INCODER.

Es asombrosa la manera como el plan de masas de las FARC entre 2010 y 2014 coincide con los planes del INCODER. Esta información ha sido obtenida por medio de los computadores incautados en varias operaciones militares dónde se han dado de baja a importantes cabecillas del grupo narco-terrorista FARC. Si bien, por obra y gracia de la justicia de este país, el material encontrado en esos computadores no puede ser utilizado como pruebas en ningún caso, ello no quiere decir que la información allí contenida sea falsa.

Es así cómo se ha determinado que las zonas establecidas por las FARC, para ser ZRC, coinciden con millonarios contratos estatales que se han entregado por medio del INCODER. Por ejemplo la Asociación del Valle del Río Cimitarra recibió un contrato por COP $400Millones; ASCAMCAT a través de su socio, el Colectivo de Abogados Luis Carlos Pérez (colectivo que defiende a los “campesinos” detenidos) ha recibido COP $380Millones; Humanidad Vigente, ONG de Puerto Asís, Zona de refugio humanitario (Del cura Javier Giraldo) ha recibido COP $380Millones y como estos, muchos más.

Sabiendo esto, ¿está usted dispuesto a que por medio de los impuestos que usted paga por el dinero devengado con su trabajo honrado y actividades lícitas, se financien estos lugares que no buscan otra cosa más allá que control territorial para las FARC y sus aliados, en lugares donde no puedan ser perturbados por ningún organismo del estado y además de ello se encuentren protegidos y salvaguardados por entidades humanitarias internacionales?

Ay mi querido país, ¿hasta dónde vamos a llegar antes de reaccionar?

@JuMaJaRa




31 julio, 2013

PERDIENDO EL NORTE



…ante un gobierno ciego, sordo y desconectado de la sociedad, el país retrocede a pasos agigantados y al parlamento parece no importarle.

Hoy desde mi pequeña trinchera debo llamar nuevamente la atención a los colombianos. Me tiene altamente preocupado lo que está sucediendo en el país y vuelvo a traer a ustedes la analogía con los sapos para quienes no tuvieron la oportunidad de leer el artículo en el cual me refiero a ella. 

Dicen que si se tira a un sapo a una olla con agua caliente, éste saltará intentando huir para salvar su vida, mientras que si se mete al sapo en una olla con agua fría y se pone a calentar a fuego lento, el sapo morirá cocinado sin luchar por su vida. A los colombianos nos están cocinando a fuego lento y con paciencia y sumisión estamos esperando y aceptando nuestra muerte, o peor aún, la muerte de nuestra democracia.

Duele ver cómo las ansias de poder de la clase política están por encima de cualquier cosa y la gran mayoría de nuestros “honorables” congresistas no están allí por otra causa diferente a la ambición.  Aún sueño con un parlamento dónde ser congresista de la República se respete como un gran honor y no se tome como una carrera o un estilo de vida, las personas que allí laboran no deberían estar por otra cosa diferente a sacar el país adelante, mejorar la situación de la mayor cantidad posible de colombianos y velar por el progreso del país. Pero desafortunadamente en la gran mayoría de los casos están allí para ver por dónde sacan la mayor tajada y como se lucran de su puesto y se atornillan allí para durar la mayor cantidad de tiempo posible, algo sin sentido.

El partido de la U, contrario a cualquier lógica (de personas con valores), ha decidido apoyar la reelección de Juan Manuel Santos. La mermelada ha podido más que el patriotismo. Basta sólo mirar los alrededores, levantar un poco la cabeza para ver un panorama general de desolación que como una sombra va cubriendo nuestro país. Voladuras de oleoductos que se cuentan por decenas, secuestros de nacionales y extranjeros, atentados terroristas, emboscadas a la fuerza pública, minas anti persona que no caducan y mutilan diariamente a inocentes, paros y protestas a lo largo y ancho del territorio nacional se presentan como síntomas de un país enfermo.

Sin embargo los congresistas parecen no ver aquello, el norte de todos ellos debería ser el mismo, procurar a toda costa el progreso de Colombia, trabajar incansablemente para buscar soluciones a los conflictos y lograr un desarrollo para todos. Pero ante un gobierno ciego, sordo y desconectado de la sociedad, el país retrocede a pasos agigantados y al parlamento parece no importarle. 

La pregunta sería, ¿qué significa para el partido de la U apoyar la reelección de Juan Manuel Santos?

Sería reelegir la pauta oficial descarada y desmedida, el incremento de la inseguridad, la continuidad de un proceso de paz que no muestra resultado alguno y por el contrario cada que hablan los voceros de las FARC nos sentimos insultados y asaltados en nuestra buena fe. No veo que se reelijan grandes políticas agrarias, construcción de hospitales, colegios, puertos, vías, cárceles o cualquier mínima obra. No, este gobierno no tiene nada para mostrar, mientras las 100.000 viviendas gratis se quedaron en anuncios, porque no han entregado ni la mitad, los colombianos deberíamos reflexionar seriamente, ¿viviendas gratis a los menos favorecidos? O nuevas ofertas de trabajo, crecimiento de la industria y desarrollo general del país. Muy bien, las viviendas mejorarán (temporalmente) la calidad de vida de algunos habitantes de Colombia menos favorecidos, en hora buena!, pero si esto sucede al mismo tiempo que la economía y la industria caen en picada, el gobierno deberá arreglárselas ya no para 100.000 viviendas gratis, sino para 500.000 o 1 millón, porque sin empleo y sin desarrollo el número de habitantes que requerirán de viviendas gratis se incrementará de manera exponencial.

No, la reelección de Santos no favorece a los colombianos y no es otra cosa que mantener en el poder a quienes por años han abusado de él, los congresistas como animales hambrientos están esperando a que su amo les suelte una ración de carne para caer sobre ella y devorarla rabiosamente, no están pensando en la gente a la que se deben, no están pensando que antes que nada Colombia es de los colombianos que somos más de 46 millones, para ellos lo importante es mantener su curul y seguir recibiendo dineros a raudales que ahora deberán ser patrocinados por la venta de empresas lucrativas como lo es ISAGEN.

Un día un buen amigo me enseñó que es mejor la gotica que el chorro y en este caso es preferible tener a ISAGEN dando utilidades  semestrales de mas de 100.000 millones de pesos, por muchos años, que recibir en un solo pago 4 billones que este gobierno derrochón sabrá hacerlos agua, como la plata de estos 3 años que simplemente desapareció.

Amigos, este es un llamado para que reflexionemos cómo vamos a aportar para salvar al país de la catástrofe que sería un segundo período de Santos como presidente.

No a la reelección de Juan Manuel Santos y mucho menos su lista cerrada al congreso.

@JuMaJaRa

25 julio, 2013

UN PAÍS GOBERNADO POR LAS FARC



Las pérdidas para el país en La Habana son inconmensurables; la primera y la más grave de ellas es la pérdida de autonomía del Presidente para gobernar.

Todavía retumban en mi cabeza las palabras del Presidente Juan Manuel Santos cuando, después de negar y ocultar los diálogos de paz en La Habana, salió a ratificarle al pueblo colombiano que efectivamente se estaban llevando a cabo dichas negociaciones. En ese entonces el Presidente nos dijo que no teníamos nada que perder y mucho por ganar, que si las conversaciones de paz fracasaban no pasaba nada y seguíamos como antes, y como ya es costumbre para nosotros, una vez más, Santos mentía.

Debo reconocer que si hay algo que haga bien este Presidente es mentir sin sonrojarse, promete maravillas aquí y allá, no tiene ni idea de los presupuestos de las obras ni de dónde saldrá el dinero, el hecho es prometer y dejar a la gente eufórica ante tales anuncios.

Estimados lectores debo decirles que las pérdidas para el país en La Habana son inconmensurables; la primera y la más grave de ellas es la pérdida de autonomía del Presidente para gobernar. Con esto se genera la pregunta ¿Quién gobierna nuestro país?

El Presidente Juan Manuel Santos se encuentra amarrado a un proceso de paz que para él representa el todo en su Gobierno, un Gobierno se inició sin ideas claras, sin norte, o tal vez con un norte escondido que era la tan anhelada paz para los colombianos que se trabajaba por debajo sin comunicárselo al pueblo, por eso veíamos que no había políticas claras. Con Álvaro Uribe sabíamos que su principal programa era la Seguridad Democrática, con Andrés Pastrana sabíamos que su caballo de batalla eran los diálogos de paz, que en su momento apoyamos, pero con Santos no sabíamos para dónde íbamos, más allá de mejorar unas relaciones exteriores con personajes que es mejor mantenerlos lejos que cerca. 

Es por esto que hoy por hoy quienes gobiernan nuestro país son las FARC. Después de cometer toda clase de atropellos contra la población civil y contra militares indefensos el Presidente Santos no ha renunciado ni condicionado la mesa de negociaciones en La Habana, ya con eso las FARC le midieron el aceite y saben que por más violaciones que cometan al DIH al Presidente lo tienen amarrado a la mesa.

Con el tema de los bloqueos en carreteras Santos me hizo recordar a Hugo Chávez cuando ordenó enviar varios batallones a la frontera en una inminente acción de guerra. Batallones que por cierto tardaron bastante en llegar y llegaron incompletos. Así mismo Santos prometió que por ningún motivo permitiría bloqueos en vías, el resultado, Antioquia aislada al sur en Irra y al norte en Tarazá, entonces ¿cuál es la gobernabilidad de Santos?. Protestas en cada rincón del país, incremento en los secuestros, incremento en las extorsiones, incremento del terrorismo y a eso se le suma que en lugar de aparecerse en alguno de estos lugares para solucionar problemas, nuestro Presidente sale para Venezuela a explicarle a Nicolás Maduro (Amigo de las FARC) porqué recibió a Enrique Capriles en el palacio de Nariño. ¿Por qué el Presidente Santos le da prioridad a ese tema y no a los más importantes para el país y sus habitantes?

Revisando las acciones del Gobierno, antes de anunciar el proceso de paz, es evidente que se tramitaron el marco jurídico para las FARC, perdón, para la paz, y la reforma a la justicia, ambos para beneficio de la guerrilla que para ese momento ya dialogaba a escondidas con el Gobierno. Por otro lado y para el día de hoy el Catatumbo continúa y continuará ardiendo hasta que no se decrete la Zona de Reserva Campesina que adivinen ¿a quien beneficiará?.

Con todo lo anterior si cabe hacerse la pregunta, ¿Quién gobierna a Colombia? ¿Quién dicta la agenda del Presidente Santos?.


@JuMaJaRa