12 noviembre, 2013

EL PRESIDENTE DESCONECTADO

Foto tomada de semana.com
Juan Manuel Santos se encuentra desconectado del pueblo y sus necesidades, hasta ahora no muestra signos de compenetración con sus gobernados y es por eso que su imagen y aceptación siguen en una caída vertiginosa




Cierta gracia me ha causado cómo los venezolanos de la oposición han apodado a los miembros del gobierno los “desenchufados”, la verdad es que desconozco el origen del apodo pero tal vez sea el mismo que le da el título a este artículo dónde les contaré por qué Juan Manuel Santos es un presidente “desenchufado” o desconectado de las necesidades reales del pueblo.

Si miráramos atrás e hiciéramos un pequeño análisis de los últimos Gobiernos de nuestro país podríamos decir que Cesar Gaviria fue el Presidente de la apertura económica, y en ello se basó su Gobierno. Ernesto Samper fue el Presidente del proceso 8.000, no hay nada que rescatar de su Gobierno. Andrés Pastrana fue el Presidente que se la jugó por la paz, a pesar no haberle salido bien, los colombianos lo elegimos en aquella época para que realizara un proceso de paz con las FARC y esto sirvió para entender que lo que menos le interesa a ese grupo narco-terrorista es firmar cualquier acuerdo que afecte su principal actividad que es el narcotráfico. Álvaro Uribe fue el presidente de la seguridad democrática y gracias a esa seguridad se afectaron positivamente muchos otros importantes indicadores para el país.

Ahora vamos a mirar el caso del presidente Juan Manuel Santos, dónde lo primero que hay que anotar es que se hizo elegir como la persona que le daría continuidad a las políticas del gobierno Uribe, allí lo fundamental era mantener, como mínimo, la seguridad democrática y además existían unos inamovibles para dialogar con cualquier grupo al margen de la ley como por ejemplo el cese de hostilidades.



Todo lo anterior fue traicionado por el actual Presidente que fue elegido con unas políticas y gobierna con otras exactamente contrarias. Esto, además de hablar muy mal del personaje hace un daño terrible a la democracia de nuestro país, pues afecta lo confianza de los electores en los candidatos y sus promesas de campaña. Un buen político, ante todo, debe ser trasparente y guardar siempre coherencia, cualidades que no se destacan en el actual mandatario. 

Juan Manuel Santos se encuentra desconectado del pueblo y sus necesidades, hasta ahora no muestra signos de compenetración con sus gobernados y es por eso que su imagen y aceptación siguen en una caída vertiginosa, y tal vez él sea consciente de la situación y por ese motivo haya decidido invertir miles de millones de pesos en publicidad para destacar los logros de su gobierno, sin embargo, esto no ha sido suficiente pues según la última encuesta de Invamer Gallup el 67% de los colombianos opinan que el país va por mal camino (Cifra que no lo deja muy bien parado).

Este Gobierno además de estar desconectado es un Gobierno mentiroso, nos han querido vender el cuento de haber creado más de 1 millón de empleos y aseguran haber disminuido la cifra del desempleo en casi 1 punto porcentual, al haber bajado de 9,9 a 9,0 en lo que va corrido del año. Un análisis superficial sería suficiente para encontrar lo ilógico de esta cifra, cuando se conoce que la economía se ha desacelerado, que no alcanzaremos la meta de crecimiento para el presente año y además que la industria y el comercio han disminuido al igual que el turismo. Entonces ¿dónde se han generado esos empleos?.  Nos venden una cifra mentirosa pues, según la última encuesta de Invamer Gallup, el desempleo es el principal problema que debe ser resuelto por el próximo Presidente. Este problema representa el 25,2% de los problemas que deben ser resueltos de manera prioritaria, ocupando el primer lugar en la lista.

En tercer lugar se encuentra la corrupción que no cuadra para nada con el ególatra eslogan del país Justo, Moderno y Seguro (JMS que es la sigla que concuerda exactamente con las iniciales del nombre de nuestro vanidoso Presidente), si nos están vendiendo un país justo ¿por qué una de las principales preocupaciones de los colombianos es la corrupción actual?

Por último quiero resaltar que si fuéramos a definir el gobierno de Juan Manuel Santos, podríamos decir que es un gobierno que tiene como principales políticas un proceso de paz, que los colombianos no pedimos, ni aprobamos  y la construcción de viviendas para los más pobres que se ven más como un regalo con el fin de conseguir votos para una reelección que como una convicción del Gobierno.

Estas dos políticas principales contrastan con la última encuesta dónde la guerrilla se encuentra dentro de las primeras 5 preocupaciones de los colombianos, parece un poco ilógico que mientras se dialoga con estos bandidos el pueblo colombiano los sigue sintiendo como un flagelo que necesita rápida solución, esto habla mucho del descuido de la seguridad democrática. Por otro lado la construcción de vivienda popular ocupa un lánguido puesto 14 dentro de los principales problemas a ser resueltos en Colombia y es una de las principales políticas del actual Gobierno.

En resumen, llevamos un año de negociación con la guerrilla y sin embargo ésta sigue siendo de gran preocupación para los colombianos pues, contrario a lo que se pensaría, han incrementado sus actividades criminales y terroristas, y por otro lado aquella política de vivienda para los más pobres, a la que tanta publicidad le han hecho y que han presentado como un tema prioritario, no preocupa a la gran mayoría de los colombianos encuestados pues piensan que este tema no es tan importante en este momento.

Sin duda alguna Álvaro Uribe con un sorprendente 73,2% de favorabilidad, sigue siendo, de lejos, el personaje más querido por los colombianos, esto sumado al repunte de Oscar Iván Zuluaga en las encuestas y al posicionamiento del Uribe Centro Democrático, que aún sin estar constituido se presenta como el principal movimiento político del país, incluso por encima del Partido Liberal, el Partido de la U, el Partido Conservador y todos los otros, nos muestra que el movimiento político encabezado por el exmandatario dará una gran sorpresa en las próximas elecciones, mientras que el “desenchufado” e iluso Juan Manuel Santos sigue soñando con su reelección.

Las elecciones del 2014 están como para alquilar balcón.


Puntilla: Las Fuerzas Militares siguen siendo la institución preferida por los Colombianos, con una favorabilidad del 75.9%, y Juan Manuel Santos aliado con una justicia corrupta sigue intentando acabarlos e igualarlos con los Narco-Terroristas de las FARC. ¿Habrá mayor desconexión con el pueblo?


@JuMaJaRa

21 octubre, 2013

“POR ESO ESTAMOS COMO ESTAMOS”




Seamos nosotros el cambio que Colombia necesita, pues finalmente la decisión está en nuestras manos.


“POR ESO ESTAMOS COMO ESTAMOS”.
Esta frase a la cual recurrimos para explicar el estado actual de nuestra sociedad cuando observamos algún acto indebido por parte de ciudadanos o funcionarios públicos, resulta en la mayoría de las veces graciosa, pero cuánta realidad se esconde detrás de ella.

Me vienen a la cabeza inmediatamente las imágenes de Merlano, cuando fue detenido por la policía y se negó a realizar la prueba de alcoholemia, y la imagen fresca de Carlos Enrique Martínez, el concejal de Chía que evadió también, en su camioneta blindada, un retén de la policía y genero una persecución policial que pudo haber terminado en tragedia debido a las infracciones que se cometieron mientras esta ocurría.

Estos son apenas los casos que conocemos, pero ¿Cuántas otras cosas no sucederán de las cuales nunca nos enteramos? ¿Cuántos abusos del poder se presentarán a diario sin que se hagan públicos? Es un tema que me preocupa, porque a una clase política desprestigiada per se, estos excesos, por parte de funcionarios inescrupulosos, sólo terminan por agudizar esa pésima imagen y generan una gran repulsión en los ciudadanos que ven con muy malos ojos a sus dirigentes.

Lo cómico y paradójico de esto es que son exactamente esos ciudadanos indignados los culpables de dicha situación. En múltiples ocasiones he podido observar a personas que se dicen orgullosamente apolíticas, con explicaciones como que la política de este país les da asco, que todos los políticos son bandidos, que todos son ladrones, etc, etc. 

¿Acaso no somos los ciudadanos los que escogemos a nuestros dirigentes políticos? Esa es la pregunta que hay que hacerle a esas personas. Su apatía nos ha llevado al extremo de ver dentro del concejo de Bogotá a un lustrabotas. Y no es que yo tenga algo en contra de este oficio que como cualquier otro es respetable, es que estoy convencido que para tener una mejor ciudad, para tener un mejor país, nuestros dirigentes políticos tienen que ser personas preparadas y capaces de entender las diferentes situaciones o problemas para poder solucionarlos de raíz. 

Es sorprendente la cantidad de personas que realmente no merecen ocupar cargos públicos, bien sea por su moral, por sus méritos, por sus conocimientos o por la forma en que llegaron a estos cargos, y desgraciadamente son ellos quienes determinan el futuro de nuestra sociedad.

Los políticos no pueden seguir siendo elegidos por estómagos vacíos, pues esto nos lleva a que el que pague la mejor marranada, o la fiesta más grande en la que más licor se regale, es el que termina por sacar la mayoría de los votos.

Confío en que el avance de la tecnología permitirá a los electores conocer más sobre los candidatos, pero no está demás que todos colaboremos con nuestros amigos, familiares y conocidos, para que todos ejerzan su derecho al voto, que en mi opinión debería ser obligatorio, y de paso ilustrarlos un poco sobre las hojas de vida y el pasado de los candidatos más populares, para que por lo menos tengan una base sobre la cual puedan decidir.

Si queremos ayudar con un cambio para una mejor sociedad, debemos empezar a trabajar en la cultura del voto.

Seamos nosotros el cambio que Colombia necesita, pues finalmente la decisión está en nuestras manos.

@JuMaJaRa

26 septiembre, 2013

DE LA ENTRADA AL PLATO FUERTE



Estamos pues ante la posibilidad de cambiar para siempre la política de nuestro país para pasar de las estiercoleras dónde se revuelcan los puercos esperando su ración, a un lugar dónde se encuentren personas honorables, decentes y leales que trabajen con dedicación y sobre todo con amor por Colombia


Cuando era pequeño, mientras veía las noticias, con frecuencia le preguntaba a mi madre ¿Por qué aquí siempre ganan los malos? ¿No se supone que deberían ganar los buenos?

En mi cabeza sólo estaba el ideario de las películas de Hollywood, o tal vez las caricaturas, en las que al final siempre ganan los buenos;  sin embargo nuestra realidad era bien diferente, un ataque al ejército aquí, una emboscada allá, un atentado terrorista en una ciudad, una toma a un pueblo con secuestro de soldados y civiles, un enfrentamiento del ejército con la guerrilla, donde la mayor cantidad de bajas siempre la ponía el ejército, etc, etc, etc.

Hablando claramente, la victoria de los Narco-Terroristas (el mal) sobre el ejército y la institucionalidad colombiana (el bien) era inminente. Un pueblo acorralado y oprimido por los actos cobardes y terroristas de las Narco Guerrillas, se refugiaba en el centro de los cascos urbanos buscando, de alguna manera, un mínimo de protección, mientras se perdía de las grandes maravillas rurales, la riqueza paisajística, ecológica y cultural de su gran país.

Un buen día, apareció en la vida nacional un personaje de origen campesino, hablado coloquial, singular simpatía, pequeña estatura pero gran carácter. Había aparecido en Colombia la persona que le daría la vuelta a la historia y a la realidad nacional.

Es claro que hablamos de Álvaro Uribe Vélez para quien la tarea, casi imposible, de transformar a Colombia no fue inalcanzable, sino un logro que aún la mayoría de los colombianos recuerda y agradece.

Sobre la labor heroica del Presidente Uribe y sus cifras no me detendré, ya han sido suficientemente publicitadas y quien necesite más pruebas del cambio tangible que logró en sus 8 años de gobierno, es porque no vivió en Colombia aquel período, estaba muy pequeño, o por alguna razón su odio lo enceguece  y sólo nota los pequeños puntos negros sobre un gran océano blanco.

Compatriotas, difícilmente se repetirá en la historia un acontecimiento similar al que estamos por vivir en nuestro país. Quedó demostrado que las tesis que propuso Álvaro Uribe Vélez para gobernar el país funcionan, y de qué manera!  Lograr un giro de 180° de país fallido a líder de la región en tan sólo 8 años, y aun con el agravante del terrorismo aliado al narcotráfico, no es poca cosa.

Ahora bien, eso fue apenas un pequeño bocado, podríamos decir que fue la entrada.  Posterior a eso, por situaciones que sólo en el futuro comprenderemos, Álvaro Uribe Vélez y sus seguidores fuimos engañados, pero no vamos a llorar más sobre la leche derramada, vamos a levantar la cabeza y mirar al frente.  Al proyecto político del Expresidente Uribe le hacían falta unas bases firmes, unas bases depuradas, un equipo de trabajo comprometido con el país y no con el poder.  Y eso es lo que tenemos ante nosotros.

Lo que el Expresidente Álvaro Uribe nos propone ahora es pasar de la entrada al plato fuerte. Ya nos dio una prueba de cómo puede ser una Colombia gobernada y regida por sus políticas (la cual aprobó más del 80% de Colombia), en buena hora tenemos como compararla con la fallida política tradicional de favores políticos, burocracia, derroche, desconexión con el pueblo y por supuesto mermelada.  Es sólo mirar atrás Gaviria, Samper, Pastrana y ahora Santos, todos unos gobiernos pobres, mediocres; cuando no, ladrones y corruptos.

El proyecto del Centro Democrático es un proyecto para inmortalizar las políticas de Álvaro Uribe, pasar del Caudillismo a un partido que personifica ese amor, esa abnegación y dedicación con la que se debe trabajar para lograr un mejor país. Si bien la lista no es perfecta, y comprendo que a algunas personas se les despierten inquietudes con 3 o 4 personas que irían al congreso, si se mira el macro del proyecto, es un proyecto limpio y renovado. La gran mayoría de estos Colombianos son ilustres desconocidos, personas que desde sus áreas han trabajado silenciosamente por el país y no por mover maquinarias políticas, de hecho no vemos allí delfines ni personajes que se ufanen por contar con X cantidad de votos.  Acá lo que se ha buscado es sin duda, renovar el congreso de Colombia para pasar de un círculo vicioso, dónde siempre se eligen los mismos apellidos o sus ungidos, a un círculo virtuoso dónde el gran compromiso sea trabajar por Colombia.

Estamos pues ante la posibilidad de cambiar para siempre la política de nuestro país para pasar de las estiercoleras dónde se revuelcan los puercos esperando su ración, a un lugar dónde se encuentren personas honorables, decentes y leales que trabajen con dedicación y sobre todo con amor por Colombia.

La historia está por cambiar.

@JuMaJaRa